Roberto Gómez Bolaños y su diccionario de la ch

28.11.2014 15:56

El comediante fortaleció la identidad del dígrafo con los personajes de la producción Chespirito.

Roberto Gómez Bolaños fue el creador de personajes como 'El Chavo del Ocho', 'EL Chapulin Colorado', el 'Doctor Chapatín', entre otros.
 

Roberto Gómez Bolaños tenía el dígrafo ch muy marcado en su vida. El Chavo y el Chómpiras son Gómez Bolaños, y él era ellos a la vez. Algunos ignoran que el reconocido actor tenía un nombre y que incluso su primer apellido es común en países hispanoparlantes -como suele suceder con los grand es artistas-. Pero todos lo conocieron como Chespirito, ese hombre de baja estatura y buen humor que da vida a graciosos personajes de la televisión mexicana.

La ch, un dígrafo tan latino como popular, tomó importancia en el idioma español gracias a palabras como 'chispotió', Chapatín, 'chiquitolina' y 'chipote'. La lingüística moderna debe estar agradecida con Goméz Bolaños por fortalecer la identidad de un par de consonantes.

Los usos que dio Gómez Bolaños a la ch, dígrafo que, según la Real Academia Española, fue incorporado en el abecedario del español en 1803 y excluido del mismo en el 2010.

Chespirito: el sobrenombre con el que mejor se conoció a Roberto Gómez Bolaños y una de las palabras más populares en América Latina. El apodo se debe al cineasta Agustín P. Delgado, para quien Gómez Bolaños escribía tan bien como lo hacía William Shakespeare. Por esa razón, le llamaba Chespirito –en referencia a la pronunciación en español del escritor inglés-. El sobrenombre también se debía a la baja estatura del mexicano.

Chavo: en México, a los niños se les dice chavos, como se llamaba el personaje que interpretó Gómez Bolaños en la producción que contaba las historias de una vecindad mexicana. Era un niño huérfano, noble y sincero. Su imprudencia lo metió en graves aprietos con Don Ramón, el Señor Barriga, Doña Florinda, el Profesor Jirafales y Doña Cleotilde. A pesar de sus aventuras, recibió el cariño de todos los habitantes de la vecindad.

Chispoteó: el Chavo del Ocho usa esta palabra cuando se equivoca y teme un regaño. El término es frecuente cuando el niño recibe al Señor Barriga con golpes "sin querer queriendo" o llama 'Ferrocarril parado' al profesor Jirafales.

Chanfle: sinónimo de las palabras órale y caramba. Los personajes de las producciones dirigidas por Gómez Bolaños la usan para expresar su asombro ante situaciones.

Chiripiorca: es el nombre de un síndrome que sufre el Chavo del Ocho cuando siente miedo o pánico, sobre todo ante los espíritus chocarreros y Satanás, el perro de Doña Cleotilde. Entre sus signos están la inmovilidad corporal y el estado de inconciencia.

Espíritus chocarreros: son espíritus juguetones que aparecen en la vecindad del Chavo del Ocho y asustan a los inquilinos. Doña Cleotilde sabe comunicarse con ellos.

Churruminos: así llama el Chavo a las moscas. En un capítulo de la producción El Chavo del Ocho, Ñoño y el Chavo piden una sopa en la Fonda de Doña Florinda. Para no pagar la comida inventan que en el plato hay un Churrumino.

Chirindolfos: son animales que solo existen en la mente del Chavo. Él se divierte 'cazándolos' en la vecindad, pero los inquilinos sufren cuando el niño se va de casería con su resortera, pues si no rompe los vidrios de la vivienda de Doña Florinda, golpea en la espalda al Señor Barriga.

Chusma: la palabra no fue inventada por Gómez Bolaños, proviene del genovés ciüsma. La Real Academia Española define chusma como un conjunto de gente soez. El término es usado con frecuencia por Doña Florinda, madre de Quico, luego de cachetear a Don Ramón por golpear a su 'Tesoro': "Quico, no te juntes con esa chusma". El niño consentido de la vecindad también utiliza la expresión mientras da un empujón al padre de La Chilindrina: "Chusma, chusma, pfff".

Chichicuilote: es el nombre de un ave con patas delgadas, pico largo y plumas de color gris. En la producción El Chavo del Ocho, el Chavo compara a Don Ramón con ese pájaro y dice: "Parece un Chichicuilote".

Vieja chancluda: es uno de los apodos que tiene Doña Florinda –tiene otros como Macarrones con patas o Patas de gallo-. El sobrenombre se debe a que el personaje de Florinda Meza en la producción El Chavo del Ocho calza chancletas en la mayoría de las escenas.

Chilindrina: pecosa, chiquita y molestosa, así es la amiga del Chavo del Ocho. Vive en el vecindario con su papá, Don Ramón. Allí es cómplice del Chavo cuando se trata de molestar a Quico. La Chilindrina se convirtió en uno de los personajes más icónicos de la televisión latinoamericana, a tal punto que muchas niñas de la región se disfrazan de la Chilindrina en la Noche de brujas.

Chapulín colorado: es un superhéroe despistado, débil y poco ágil, pero de buen corazón. Su nombre proviene de una especie de saltamontes rojo conocido como Chapulín. En la producción Chespirito, cuando alguien está en peligro solo basta gritar: "¡Oh! Y ahora, ¿quién podrá defenderme?". De inmediato, un hombre con 'antenitas de vinil' aparece y responde: "¡Yo!", a la espera de que su nombre sea pronunciado. Luego exclama: "Síganme los buenos" y da un gran salto que siempre termina en una fuerte caída. Su grito de batalla es conocido en todo el mundo: "Más ágil que una tortuga... Más fuerte que un ratón... Más noble que una lechuga... Su escudo es un corazón... ¡Es el Chapulín colorado!".

El Chipote chillón: es el arma más letal del Chapulín colorado. Es un martillo rojo con mango amarillo. Con un solo golpe, el superhéroe de la CH en el pecho derriba a todos sus adversarios.

La Chicharra paralizadora: el sonido de este artefacto es temido por los enemigos del Chapulín colorado. ¿Por qué? Quien lo escucha queda suspendido en el tiempo y expuesto a recibir un golpe con el Chipote chillón o cambiar forzadamente su postura.

Las pastillas de Chiquitolina: medicamento efectivo para reducir personas al tamaño de una pulga. El Chapulín lo usa cuando necesita ingresar a un sitio con acceso cerrado o requiere perderse de algún enemigo, así los despista.

El Chómpiras: en la producción Chespirito, no es un experto en robar, pero lo intenta. Es el fiel compañero de Botija. Su verdadero nombre es una incógnita, pues dice que tiene tres: Mimí -en el hospital donde nació los médicos pensaron que era una niña-, Parangaricutiridolfo Parangaricutigodinez y Aquiles Esquivel Madrazo.

La Chimoltrufia: la desaliñeada pareja sentimental de Botija. Su nombre proviene de un juego de palabras entre chimuela (carente de algún diente) y atrofiada. Sueña con convertirse en cantante profesional, llenar estadios, lanzar un disco… Pero su voz no le ayuda mucho.

El doctor Chapatín: es un viejo médico cascarrabias y distraído, pero, como la mayoría de los personajes creados por Gómez Bolaños, de buenos sentimientos. Su canoso cabello, barba poblada, bufanda roja y abrigo que llega hasta el suelo son elementos que lo caracterizan.

Churi Churin Fun Flais: tema musical interpretado en la parodia de Blancanieves y los 7 Churi Churin Fun Flais, perteneciente a la temporada de 1978 del programa del Chapulín colorado. La canción fue escrita por Roberto Gómez Bolaños.

Chaparrón Bonaparte: es uno de los personajes de la sección Los Chiflados, incluida en la producción Chespirito. La mente de Bonaparte está alejada del mundo real. Su locura lo hace confundir una colmena de abejas con un balón de fútbol americano. Su compañero, Lucas Tañeda, no se queda atrás, está igual de loco.

Vicente Chambón: gracias a La Chicharra, producción de Gómez Bolaños sobre un periódico, nace este despistado reportero encargado de encontrar casos extraños en Ciudad de México. En sus aventuras lo acompaña Cándida, una fotógrafa interpretada por Florinda Meza.